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EL MAL USO DE LA AUTORIDAD Y LA DISCIPLINA DE DIOS

EL MAL USO DE LA AUTORIDAD Y LA DISCIPLINA DE DIOS

TEXTO:

“Y Jehová habló a Moisés y a Aarón en el monte de Hor, en la frontera de la tierra de Edom, diciendo: Aarón será reunido a su pueblo, pues no entrará en la tierra que yo di a los hijos de Israel, por cuanto fuisteis rebeldes a mi mandamiento en las aguas de la rencilla. Toma a Aarón y a Eleazar su hijo y hazlo subir al monte Hor. Y desnuda a Aarón de sus vestiduras y viste con ellas a Eleazar su hijo, porque Aarón será reunido a su pueblo y allí morirá. Y Moisés hizo como Jehová le mando; y subieron al monte de Hor a la vista de toda la congregación. Y Moisés desnudó a Aarón de sus vestiduras, y se las vistió a Eleazar su hijo; y Aarón murió en la cumbre del monte”. ( Núm. 20:23-28 )

“Y habló Jehová a Moisés aquel mismo día, diciendo: Sube a este monte de Abiram, al monte de Nebo, situado en la tierra de Moab, que está al frente de Jericó y mira la tierra de Canaán, que yo doy a los hijos de Israel; Y muere en el monte al cual subes, y sé unido a tu pueblo, así como murió Aarón tu hermano en el monte Hor, y fue unido a su pueblo; Por cuanto pecasteis contra mí en medio de los hijos de Israel en las aguas de Meriba de Cades, en el desierto de Zin; porque no me santificasteis en medio de los hijos de Israel. Verás por tanto delante de ti la tierra; mas no entrarás en ella, a la tierra que doy a los hijos de Israel”. ( Deut. 32:48-52 )

Tenemos que contemplar el mal uso que como Esposo, líder, Padre, Pastor, se puede hacer de la AUTORIDAD.

I.- TODA AUTORIDAD DEBE SANTIFICAR A DIOS. ( Núm. 20:2,3,7-13 )

Después de más de 30 años en el desierto el pueblo de Israel olvidó las lecciones que había aprendido y nuevamente cayeron en la murmuración con palabras desagradables. Sin embargo Dios no se enojó con ellos; simplemente le dijo a Moisés que tome la vara, que representa LA AUTORIDAD de Dios y le dijera a la peña que diera agua. Pero en esta oportunidad el manso Moisés reaccionó carnalmente con un arranque de mal humor e ira que no procedía de Dios sino de su carne. Representó mal a Dios como autoridad; habló mal, se enojó y sin causa alguna golpeó a la peña. No representó la gloria de Dios ni su misericordia sino su bajeza humana. Dios no se fue contra su pueblo esta vez, pero Moisés si lo hizo y no les dio a conocer el amor de Dios a un pueblo cansado y sediento, sino que descargó su ira sobre ellos.

“Ya sea en la ira o en la misericordia los que estamos en autoridad debemos representar a Dios, si hacemos algo malo o fuera de lugar, debemos reconocerlo delante los demás”.

Este es un aspecto muy importante: El reconocer nuestros errores delante de los demás, confesando nuestras fallas o faltas, si no lo hacemos, entonces vendrá Dios y SANTIFICARA SU NOMBRE. ¡Jamás debemos involucrar a Dios en nuestras faltas!

Somos demasiados propensos a errar. En consecuencia cada vez que cometamos un error, reconoscámoslo de inmediato como error nuestro. Entonces no representaremos mal a Dios, ni cederemos al mal, ni caeremos en las tinieblas. Si confesamos primero, Dios no tendrá necesidad de defenderse y seremos liberados de caer en su mano gubernativa.

II.- LA SERIEDAD DE SER AUTORIDAD. ( Núm. 20:23-28 )

Debemos temer y temblar cuando administramos los asuntos de Dios; tenemos que cuidarnos de no llegar a ser personas imprudentes a medida que vamos creciendo.

Al ser desnudado de sus vestiduras santas, Aarón murió, cualquiera no moriría al ser desnudado, quizás una gripe, un resfrío y algo de fiebre, pero Aarón sí, porque su vida era sostenida por el Ministerio, por el servicio en la obra de Dios; al ser sacada su vestidura, se acabó su ministerio; murió la razón de su vida, de su existencia.

Esto nos hace ver claramente que la vida de aquel que sirve a Dios se acaba cuando termina su ministerio o servicio a Dios, ya que el propósito de la vida de aquel que sirve a Dios, es trabajar en la obra de Dios.

Con Moisés sucedió lo mismo que con Aarón. ( Deut. 32:48-52 ) Tampoco Moisés pidió clemencia a Dios, ni ser librado del juicio divino. Moisés siempre había obedecido y sólo tuvo una falta que lo llevó a perder su entrada a la tierra prometida. Cuando represente mal la autoridad de Dios; vendrá Dios y vindicará su Nombre y éste perderá su ministerio y en consecuencia su vida espiritual decaerá.

No existe nada más grave que el que una autoridad delegada actúe mal. Moisés no podía engañar a su pueblo diciéndoles que lo que había hecho todo en nombre de Dios.

Por esto debemos DOMINAR nuestra carne y refrenar nuestra lengua, sobre todo cuando haya motivo de airarse. “No podemos ofender ni ensuciar el gobierno de Dios”.

III.- LAS AUTORIDADES DELEGADAS NO DEBERIAN ERRAR

Nosotros mismos no tenemos autoridad; solamente la representamos. No hay sitio para la carne, sólo causamos problemas cuando hacemos algo a nuestro antojo. La Iglesia no solo teme que no haya autoridad, sino también a la AUTORIDAD ILEGITIMA. Dios tiene un solo pensamiento y ése es ESTABLECER SU PROPIA AUTORIDAD.

Hay dos dificultades en la Iglesia:

1.- La Falta De Sumisión Absoluta.

2.- La Presencia De Autoridad Ilegítima.

Tenemos que aprender a no hablar irresponsablemente y a no dar opiniones negligentemente. Nuestro espíritu debe mantenerse dócil para con el Señor, en espera de recibir la luz que tenga para nosotros. De otro modo envolvemos a Dios en nuestro error y haremos cosa en su Nombre que no son de él.

“Si la autoridad que recibimos nos es dada de Dios no tenemos derecho o privilegio de andar errando y justificándonos que somos de carne”.

IV.- LA AUTORIDAD PROVIENE DEL MINISTERIO. ( Jn. 3:27; Mat. 10:1 )

La autoridad de una persona se basa en su ministerio y si no hay ministerio no hay autoridad. Aarón tenía autoridad porque tenía un ministerio delante de Dios; su incensario podía hacer expiación por el pueblo y también podía hacer que cesara la mortandad; mientras que los incensarios de los 250 dirigentes fueron malditos por Dios. La rebelión de Números 16 fue dirigida, no tan solamente contra la autoridad , sino también contra el ministerio. Aarón estaba en autoridad, puesto que tenía un ministerio. Nadie puede tener y darse más autoridad que la que tiene su ministerio. ¡Aprendamos a ser leales y sumisos, según la porción que nos ha tocado!.

Si nuestra autoridad sobrepasa nuestro ministerio, ya no es autoridad sino posición; por lo tanto si fallamos y no nos enmendamos, Dios vendrá y juzgará. ¿Lo hará como con Moisés y Aarón?. Sólo él tiene la respuesta.

Puesto que Dios nos permite que usemos su Nombre, tal como si alguien te diese un sello real; si obramos mal, él vendrá a absolver y defender su Nombre, su escencia y su carácter.

CONCLUSION

Aarón murió, lo mismo que Moisés. No se les permitió entrar a Canaán. ¿Disputaron con Dios? ¡No!; porque eran conscientes de que la justificación de Dios era mucho más importante que su entrada a Canaán. Preferían quedar excluidos, no argumentaron, ni se defendieron, para que el nombre de Dios quedará absuelto de toda culpa.

En Deut. 32, Moisés se esmeró en explicarles al pueblo que la falta era de Israel y no de Dios. Por eso debemos mantener el carácter absoluto de la verdad.

¡Que Dios tenga misericordia de nosotros para que seamos instruidos por él. Que cada hermano sepa lo que es la autoridad. Los que ocupen cargos de responsabilidad no representen mal la autoridad de Dios y la Iglesia sea bendecida grandemente!

Obediencia a la Autoridad Delegada

OBEDIENCIA A LA AUTORIDAD DELEGADA

TEXTO: “Sométase toda persona a las autoridades superiores, porque no hay autoridad sino de parte de Dios y las que hay han por Dios han sido establecidas” ( Rom. 13:1 ).

INTRODUCCION

    No debemos escoger a quién vamos a obedecer, sino antes debemos aprender a someternos a todas las autoridades superiores.

    No hay nadie que sea apto para ser autoridad delegada de Dios a menos que primero sepa estar bajo autoridad. Nadie sabe ejercer la autoridad hasta que ha tratado con su propia rebelión. Si no hay testimonio de autoridad, no hay Iglesia ni obra; por eso debemos aprender a someternos unos a otros y a las autoridades delegadas.

    Tres requisitos para ser autoridad Delegada:

1.    Debe saber que toda autoridad viene de Dios.- Toda persona llamada a ser autoridad debe recordar que “no hay autoridad sino de parte de Dios”. Ella misma no es la autoridad ni nadie puede hacerse autoridad. Una autoridad debe representar a la autoridad de Dios; nunca debe presumir que también tiene autoridad. Todo lo que podemos hacer es ejercer la autoridad de Dios; no podemos crear nuestra autoridad. El policía y el juez ejercen autoridad y hacen cumplir la ley; pero ellos mismos no escriben la ley; de igual manera los que están puestos en autoridad en la iglesia representan simplemente la autoridad de Dios.

2.    Debe negarse a sí mismo.- Mientras no conozcamos la voluntad de Dios, debemos guardar silencio. No debemos ejercer la autoridad descuidadamente. El que ha de representar a Dios tiene que aprender en lo positivo, a conocer la voluntad de Dios; y en lo negativo, a negarse así mismo. Es necesario negarnos a nuestras opiniones, ideas  y pensamientos para representar su autoridad. Tenemos que conocer su voluntad a través de su Palabra y la guía del Espíritu Santo. “Dios no puede usar como autoridad a un derrochador de ideas; un sabelotodo, como tú tampoco emplearías a un derrochador como tu tesorero o para atender la caja de tu negocio”.

3.    Debe mantenerse en comunión constante con el Señor.- No solo debe tener comunicación, sino debe tener comunión con él. Todo aquel que expresa opiniones libremente y habla sin cuidado en el nombre del Señor está muy lejos de Dios. Los que están cerca de Dios tienen un temor reverente y piadoso; saben lo contaminador que es usar el nombre de Dios en vano. La reina de Sabá había oído mucho de la sabiduría de Salomón; pero no fue hasta que llegó a la  presencia de Salomón que la reina quedó asombrada. Debiéramos estar atónitos, esperando a la puerta como siervos, reconociendo que ciertamente no conocemos nada. No hay nada más grave para un siervo de Dios que hable descuidadamente antes de conocer su voluntad. Sigamos el ejemplo de Jesús ( Juan 5:19,30 ) Debemos aprender a escuchar, a conocer y a entender su voluntad; y esto ocurre mediante una íntima comunión con Dios.

Hablaremos de 3 áreas donde hay autoridades delegadas:

I.  EN EL MUNDO ( Rom. 13:1;  1 Ped. 2 :13,14 )

“Por causa del Señor, sometéos a toda institución humana, ya sea al rey como a superior; ya a los gobernadores, como por él enviados para castigo de los malhechores y alabanza de los  que hacen el bien”.

➨    Muchos hombre llegarán a conocer a Dios por medio de su presencia, pero aún sin su presencia pueden conocerlo; por medio de la obediencia de su pueblo a las autoridades seculares. Esto es testimonio.

➨    ¿Qué testimonio tendremos si solamente conocemos y reconocemos a las autoridades de la Iglesia y somos rebeldes, conflictivos con las autoridades de este  mundo?. Puede que estemos cometiendo desacato contra la mayor parte de SU AUTORIDAD.

➨    Quién resiste a las autoridades, resiste el mismo mandamiento de Dios; quién rechaza a las autoridades delegadas, rechaza la misma autoridad de Dios. “No hay ninguna rebelión sin juicio”. La consecuencia de resistir a la autoridad es la condenación ( Muerte ).

➨    Una de las ordenanzas que dio Jehová a su pueblo luego de sacarlos de la esclavitud dice:   “No  injuriarás  a los jueces,  ni  maldecirás  al Príncipe de tu pueblo” ( Exodo 22:28 ).

➨    ¿Cómo demostramos nuestra sujeción a las autoridades terrenales?           ( Rom.13:79 )

1.- Tributo al que se le debe tributos.
2.- Impuesto al que se le debe impuestos.
3.- Respeto al  que respeto.
4.- Honra al que honra.

➨    La Murmuración nos impide obedecer:
Los hijos de Dios no debiéramos estar criticando, quejándonos de las autoridades seculares de este mundo. No debemos andar preocupados como tratará Dios con los que obran injustamente, sino más bien debemos preocuparnos en obedecer a esa autoridad, con humildad y mansedumbre. La insubordinación y desacato a la autoridad en rebelión para con Dios

II.   EN LA FAMILIA. ( Ef. 5:22-24;  Col. 3:18,20,22 )

1.    La Autoridad del Esposo en el Hogar:

“Las Casadas estén sujetas a sus propios maridos COMO AL SEÑOR…….”
“Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, COMO CONVIENE EN EL SEÑOR”
“Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabras por la conducta de sus esposas”. ( 1 Ped. 3:1 )

➨    Dios ha establecido su autoridad en el hogar. Las epístolas de efesios y colosenses, mencionan con todo detalle la sumisión en el hogar, y si no existe esta obediencia, habrá dificultades en el servicio a Dios.

➨    En 1 Tim. 3:4,5 y en Tito 2:4,5 se menciona las instrucciones a los que quieren servir a Dios y a la vez también tratan el tema de los problemas familiares como algo que podría afectar la obra de Dios.

➨    Dios ha puesto  al marido o esposo por Autoridad delegada de Cristo. Si la mujer no ve en él la autoridad delegada de Dios le será muy difícil someterse.

➨    La palabra griega que define SUMISIÓN es “HUPOTASSE”, que significa: PONERSE EN FILA DEBAJO o COLOCARSE DEBAJO EN RANGO.

2.    La Autoridad del Padre sobre los Hijos:

Dios ha establecido a los padres como autoridad hacia los hijos y es necesario honrarlos y obedecerlos: “Hijos, obedeced a vuestros padres, porque esto es justo; Honra a tu padre y a tu madre que es el primer mandamiento con promesa; para  que te vaya bien, y seas de larga vida en la tierra” Ef. 6:1-3
Para estar sujetos a los padres es necesario que veamos  la autoridad delegada  de Dios.

III.    EN LA IGLESIA

“Os rogamos hermanos que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros y os presiden en el Señor y os amonestan; y que los tengáis en mucha estima y amor por causa de su obra. Tened paz entre vosotros”.                   ( 1 Tes. 5:12,13 )
“Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por digno de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar”. ( 1 Tim. 5:17 )

➨    Dios ha puesto en la Iglesia autoridades tales como los ancianos o pastores para que gobiernen bien a los creyentes.
➨    A cualquier sitio que vayamos, la primera pregunta será ¿A quién debemos obedecer? ¿A quién debemos hacer caso?.

CONCLUSION

➨    Sometámonos sin temor a la Autoridad Delegada.-

Así como Dios se ha arriesgado en confiar su autoridad a los hombres; así también nosotros sometámonos valientemente a esa autoridad. Si algo sale mal, la falta no estará en nosotros sino en las autoridades, porque el Señor dice:

“Sométase toda persona a las autoridades superiores…..”. El Señor dijo: “El que a vosotros oye, a mí me oye y el que a vosotros desecha a mí me desecha” ( Luc. 10:16 ).

Tal vez tu preguntes ¿Y si la autoridad es injusta? Si el que ejerce la autoridad es injusto, éste responderá ante Dios que le confió su autoridad. Los obedientes sólo tienen que obedecer; el Señor no nos hará responsables por la obediencia equivocada, sino que al contrario hará responsable a la autoridad delegada.

➨    El Rechazo a la autoridad delegada es una ofensa a Dios.-

Toda la parábola registrada en Lucas 20:9-16 , trata principalmente del tema de la autoridad delegada. Dios no vino personalmente a cobrar sus derechos después de arrendar la viña a los labradores. Tres veces envió a sus siervos y la cuarta vez envió a su Hijo. Todos éstos eran delegados suyos. El quería ver si sus inquilinos se sujetarían a sus autoridades delegadas. Pudo haber venido a cobrar el mismo; pero en vez de eso envió a sus delegados.

“A los ojos de Dios , los que rechazan a sus siervos, lo rechazan a él”.

Es imposible que prestemos atención a la Palabra de Dios y desoigamos la de sus siervos delegados. Si nos sometemos a la autoridad de Dios también debemos someternos a su autoridad delegada.

Las Manifestaciones de la Rebelion del Hombre

LAS MANIFESTACIONES DE LA REBELION DEL HOMBRE

 

 

 

 

TEXTO: “ Porque de la abundancia del corazón habla la boca……Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado”. ( Mat. 12:34; 36,37 ).

 

 

 

INTRODUCCION

 

La rebelión del hombre se manifiesta a través de tres aspectos:

 

  • En las Palabras,
  • En los Razonamientos, y;
  • En los Pensamientos.

 

A menos que nos rindamos completamente a Dios en estas áreas, hay muy pocas esperanzas de liberación de la rebelión.

 

 

I. LAS PALABRAS. ( 2 Ped. 2:10-12; Efe. 5:6; Jud. 8-10; Mat. 12:34 ).

 

El hombre que es rebelde de corazón, hablará palabras rebeldes. Los síntomas de los que desprecian la autoridad se manifiesta al hablar mal de su prójimo, de su autoridad, esto quiere decir que jamás ha tenido un encuentro con la Autoridad ( Dios ).

 

La lengua es difícil de domar. Bien pronto la rebelión de un hombre se expresa por medio de su lengua. Puede que este de acuerdo con su autoridad en su presencia y luego murmure en sus espaldas. Puede que guarde silencio frente a su autoridad o superior y luego hable en alta voz en sus espaldas. No es difícil usar la boca para la rebelión. ( Stg. 3:8-17 )

 

La gente del mundo es rebelde; solamente sirve de labios y se somete aparentemente. La Iglesia debe ser diferente; en ella debe haber OBEDIENCIA DE CORAZÓN. Se sabe fácilmente si hay o no esta clase de obediencia en una persona, por las palabras que salen de su boca.

 

Cada vez que hablamos abiertamente mal contra otro, sea cristiano o no estamos perdiendo poder. La pérdida de poder es mayor cuando la desobediencia se expresa con palabras, que cuando permanece silenciosamente en el corazón. ( 2 Ped. 2:10-12 ).

 

Las Palabras son una fotografía de nuestros propios corazones. Como tú eres en tu corazón, así ves y juzgas al mundo externo. Si hablamos palabras rebeldes, sin remordimiento alguno, quiere decir que sin duda nunca tuvimos un encuentro con Dios o ya no vive en nosotros.

“Es mas fácil decir palabras rebeldes que realizar actos rebeldes”

 

Ejemplos de Palabras Rebeldes:

EVA: Alterar, quitar o añadir descuidadamente a la Palabra de Dios. ( Gén. 2:16,17; Gén 3:3 ).

CAM: Divulgó la falta de su Padre. ( Gén. 9:20-23 )

AARON Y MARIA: Desmerecieron a Moisés ( Números cap. 12 )

CORÉ y su séquito: Censuraron duramente y en público a Moisés (Núm.16)

 

Dios censura enérgicamente a los rebeldes . ( 2 Ped. 2:12 ) , porque es el pecado más grave. ¿ Puede haber en la Biblia palabras de censura más fuertes que las que se hallan en este pasaje?.

 

II. LAS RAZONES. ( Rom. 9:11-24 )

 

La Difamación procede de la razón.- Si no conoces la autoridad, siempre hablarás palabras denigrantes, palabras que generalmente se originan en la razón. Cam tenía razones para difamar a su padre, pues Noé estaba desnudo. María tenía sus razones cuando habló contra Moisés (porque había tomado mujer cusita). Coré y su séquito con 250 dirigentes levantaron palabras calumniosas que se habían producido en la razón contra Moisés. “SIN EMBARGO, EL QUE SE SOMETE A LA AUTORIDAD VIVE BAJO LA AUTORIDAD Y NO DENTRO DE LA RAZÓN”.

 

Seguir a Cristo exige la liberación de la razón.- Para seguir al Señor Jesucristo, tenemos que sacarnos los ojos de la razón.

¿Qué es lo que gobierna nuestra vida?

+ La Razón?

+ o la Autoridad?

Moisés jamás se sacó los ojos, sin embargo, actuó como si fuera ciego. ¡VIVÍA POR ENCIMA DE LA RAZÓN!.

Cuando seamos iluminados por el Señor, seremos segados por su luz, y nuestra razón será desechada, Pablo quedó ciego con la gran luz que lo iluminó en el camino a damasco; desde entonces ya no se fío de su propia razón.

El Señor Jesús durante su vida terrenal vivió en todo sentido por encima de su razón. ¿Que razón tendría para experimentar la deshonra, los azotes y la crucifixión, ya que éramos hombres pecadores, desobedientes?. Pero él se sometió a la Autoridad de Dios, no argumentó, ni pregunto; ¡SOLAMENTE OBEDECIÓ!. Este es el ejemplo que debemos seguir.

 

III. LOS PENSAMIENTOS. ( 2 Cor. 10:4-6 )

  

 “Dime lo que piensas y te diré como está tu alma”

 

El hombre manifiesta su rebelión no sólo en la palabra y la razón sino también en el pensamiento. Las Palabras rebeldes provienen del razonamiento rebelde y el razonamiento a su vez se origina en el pensamiento. Por eso el pensamiento es el actor dominante de la rebelión.

 

Pablo indica que debemos destruir argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios (Su Palabra). La razón manifestada exteriormente se convierte en palabras; pero cuando los razonamientos se ocultan adentro, sitian el pensamiento y lo dejen incapacitados para obedecer.

 

Génesis 3 ilustra a 2 de Corintios 10. Satanás discutió con Eva y ella, al ver que el árbol era bueno para comer, respondió con un argumento. No escuchó a Dios, porque tenía sus razones. Cuando prevalece la razón, el pensamiento del hombre cae en una trampa. La razón y el pensamiento están estrechamente unidos; la primera tiende a capturar al segundo. Una vez que el pensamiento es capturado, el hombre se siente incapaz de obedecer a Cristo.

 

CONCLUSION

 

Saulo de Tarso era una persona ingeniosa, capaz, sabia e inteligente. Encabezó una persecución a los cristianos pensando y razonando que hacia lo correcto; pero cuando tuvo un encuentro con la Autoridad de Dios, se le cayeron todas sus opiniones, desaparecieron sus razonamientos y dijo ¿Qué quieres que yo haga?.

 

El Rey Saúl fue rechazado por Dios no por robar sino por pensar y razonar que trayendo lo mejor de las ovejas y de los bueyes para el sacrificio agradaría al Señor. Tomó su propio parecer, su propia decisión; cuando el Señor le había mandado exterminar todo. ( 1 Sam.15 ).

 

El Obedecer es mejor que los sacrificios. Los hombres no tienen absolutamente ningún derecho de aconsejar a Dios.

 

Los creyentes debemos convertirnos solo para obedecer a Dios en forma absoluta, teniendo temor de nuestras propias ideas y opiniones; entonces sí que podrá Dios manifestar su autoridad en la tierra. ¿ Cómo podemos esperar que el mundo sea obediente al llamado de Jesús, si en la Iglesia no hay obediencia ?.

 

Es menester que todos aprendamos a aceptar la disciplina para que nuestra boca, nuestra mente y nuestro corazón sean tan instruidos como para no hablar descuidadamente, ni argumentar ni dar consejos según nuestro parecer.

 

 

 

 

“EL PRINCIPIO DE AUTORIDAD ESPIRITUAL”

CAPITULO – 1 – __________________________________________________________________ AUTORIDAD TEXTO: “Sométase toda persona a las autoridades superiores, porque no hay autoridad que no provenga de Dios y las que hay por Dios han sido establecidas. De modo que quién se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para si mismos”. Romanos. 13: 1,2.

INTRODUCCIÓN

1.- Definición de Autoridad:

 Potestad, facultad, que en cada pueblo ha establecido su constitución para que le rija o gobierne, ya sea dictando leyes, ya haciéndolas observar, ya administrando justicia.

 Poder que tiene una persona sobre otra que le está subordinada.

 Persona revestida de algún poder, mando o magistratura.

 Crédito o fe que se da a una persona o cosa en alguna materia. ( Enciclopedia Universal Sopena )

2.- Definición de Autoridad Espiritual:

 Crédito o fe que se da a un creyente en cuanto a la Unción de Dios sobre su vida; su conocimiento de Dios, de su Palabra y de una vida de santidad respaldando dicha Unción.

3.- Definición de Autoridad Delegada:

 Potestad o facultad dada por Dios, en el llamamiento y en la Unción dada a un Creyente para gobernar en asuntos espirituales de su Pueblo.

I.- SOMOS UNA IGLESIA BAJO AUTORIDAD.

1.1 Una iglesia COMPROMETIDA con Jesucristo. Esta comunidad está formada por hombres y mujeres que han hecho un pacto con Cristo. Estamos bajo su autoridad y tenemos un compromiso total con él, que consiste en reconocerle como el Hijo de Dios y sujetar toda nuestra vida a su Señorío, aceptando su Palabra como la revelación de Dios para nosotros. En esencia, nuestro compromiso consiste en unirnos a Cristo para seguirle hasta el fin. La comunidad está sujeta a Cristo, así como el cuerpo está sujeto a la cabeza. ( Efes. 1:22,23; 5:23; Col. 1:18 ).

1.2 Una iglesia Comprometida ENTRE SÍ. Los miembros de esta comunidad están relacionadas e intercomunicados entre si como los miembros de un cuerpo. Nuestro compromiso con Cristo es también un compromiso con la iglesia. No podemos estar unidos a Cristo sin estar unidos a su cuerpo, que es la Iglesia. La comunidad como cuerpo debe tener conciencia de si misma; es decir debe saber a quienes incluye.

1.3 Una iglesia con UN GOBIERNO DIVINO. Esta iglesia no funciona como una democracia, tampoco está gobernada por un grupo selecto, sino que la forma de gobierno que rige en ella es la Teocracia. Dios es el que Gobierna. Cristo es la cabeza y su autoridad es reconocida por toda la congregación en forma absoluta e incuestionable. ( Salm. 96:10-13; 97:1; 110:1; 1Cor.15:24-28; Is. 9:6,7 ).

1.4 Una iglesia con AUTORIDAD DELEGADA. La Autoridad de Cristo, la cabeza, se ejerce sobre todos los miembros del cuerpo; y su autoridad delegada se extiende ordenadamente a través de los miembros de su cuerpo. ( Efe. 4:11-16; 1Cor. 12:27,28.; Tito 1:5; 2Tim.2:2 ; Col. 2:19) . “Primero Apóstoles, luego profetas, lo tercero pastores y maestros….los que presiden y enseñan….hombres fieles capaces de enseñar a otros,…etc.

1.5 Una iglesia que está Unido por COYUNTURAS. Efe. 4:16; Col.2:19 Cada miembro está unido y sujeto al cuerpo de Cristo. Así, todo el cuerpo queda unido entre sí por las coyunturas. Cada hermano al estar unido y sujeto al cuerpo recibe:

 Nutrición: A través de la enseñanzas, la instrucción, la Palabra, el ejemplo, la amonestación, la exhortación, etc.

 Protección: Por la oración, el consejo, la comunión, la supervisión, la fe, etc. Esto significa Cobertura Espiritual.  Formación: Por los mandatos claros y el control o la supervisión, por hacer juntos la obra de Dios, por la convivencia.

 Integración al cuerpo: Por conocerle e involucrarle en la comunidad, por el amor, por la ayuda, por la comunión. etc.

II.- EL PROPOSITO DE LA AUTORIDAD ESPIRITUAL

La Autoridad no es un fin en si misma, sino un medio para lograr un fin.

2.1 La Debida Edificación Así como los padres ejercen autoridad sobre los hijos con el fin de ayudarles en su sano desarrollo y formación; el ejercicio de la autoridad en la iglesia es necesario para la formación de discípulos, enseñándoles a que guarden todas las enseñanzas de Jesús para que sean como él. Para edificar una vida es necesario hacerlo con la autoridad del Señor para Enseñar, Instruir, Aconsejar, Ordenar, Corregir, Consolar, Reprender, Disciplinar, Exhortar, Animar, Controlar, Bendecir, etc..( 2 Tm. 2:2; 3:14-17; 4:1-4; Tito.2:11-15; 3:8-11). etc..

Resulta imposible edificar a alguien que no está bajo autoridad.

2.2 Es Servir Nuestra intención en el ejercicio de la autoridad es servir a los hermanos. Debemos ejercer la autoridad con espíritu de servicio y no con espíritu de Señorío ( 1 Ped. 5:2,3 ). La intención legítima de toda autoridad espiritual es servir a los hermanos y nunca la ambición de tener dominio sobre ellos. Cuando nuestra intención al ejercer la autoridad es el servicio, nos liberamos de inhibiciones, complejos y ejercemos autoridad con mayor firmeza, con un sano espíritu y evitamos abusos y extravagancias ( ver Mar. 10:42-45; Juan 13:13-17; 1 Ped. 5:2; Tito.2:15 ).

2.3 Vivir en el Temor de Dios El ejercicio de la autoridad delegada por Cristo implica vivir en el temor de Dios, con un espíritu humilde. Toda autoridad espiritual legítima proviene del amor de Dios. El principio de la sabiduría es el temor a Dios.

III.-LA NATURALEZA DE LA AUTORIDAD

3.1 La máxima y absoluta autoridad es Dios

• Por Derecho de Creación. Gén. 1:1

• Por Derecho de Sustentación. Heb.1:3

• Por Derecho de Redención. Rom. 5:8

• Por Derecho de Institución. Rom. 13:1-7

3.2 La Autoridad Espiritual no es impuesta SINO RECONOCIDA La autoridad no es un derecho cuyo reconocimiento debemos exigir de los demás. No se puede imponer a nadie que se nos sujete. Como es una autoridad delegada por Dios debe reflejar el carácter de la autoridad divina. Dios no quiere gobernar sobre ninguno que no quiera ser gobernado; así también no se puede ejercer autoridad espiritual sobre alguien que no reconoce esa autoridad. ( ver 1 Sam. 8:4-9 ).

3.3 La Autoridad Espiritual proviene del Desarrollo y la Madurez en la relación entre hermanos. A medida que nos vamos conociendo en la convivencia, va sugiriendo gradualmente el reconocimiento de la autoridad. Tiene que ser reconocida por nuestra razón o conciencia.

3.4 ¿Cuáles son los elementos que establecen y sostienen la autoridad espiritual?

• La Revelación, el conocimiento espiritual de Cristo. (Efe. 1:17; 3:3,5 ).

• La Gracia o el don otorgado por el Señor ( Efe. 4:7-11; 1Cor. 12:28 ).

• La Investidura, el oficio, la ordenación. ( 1 Tim. 3:1,8; Tito 1:5; Luc. 9:1-6 ).

• La Sujeción: el que no está sujeto al cuerpo no puede ejercer autoridad ( Mt.8:9 ).

• La Conducta ejemplar ( 1 Tim. 3:2-7; 4:12 ).

• Los Frutos del Ministerio ( 1 Cor. 9:1,2 ). Estas seis cosas conjuntamente son las que establecen, confirman y mantienen nuestra autoridad espiritual. Hay distintos grados de Autoridad en el cuerpo de Cristo, según tengamos estos elementos presentes en nosotros en mayor o menor grado.

CONCLUSIÓN

 Dios está juntando a su pueblo, bajo una gracia especial que es un espíritu sumiso y sujeto. Así nos ha enseñado nuestro Señor Jesucristo. “No se haga mi voluntad sino la Tuya”.

 La llegada del reino de Dios a nuestras vidas pone fin al individualismo egoísta, a nuestra independencia. El pueblo de Dios ha de ser una comunidad bien coordinada y unida entre si y todo vestigio de rebeldía desaparecerá y reinará una sumisión gozosa y voluntaria a la autoridad del Señor.  Cuán hermosa es la Iglesia cuando se despoja de toda altivez y rebeldía para vestirse de la mansedumbre y la sujeción. “Así que como la iglesia está sujeta a Cristo…..una Iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante…” ( Efe. 5:24-27).

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